No importa si es novato o conductor experimentado – cada conductor probablemente ha experimentado ya la una u otra situación delicada circulando por las calles. ¡Bien, si todo pasó con un susto y sin daños mayores! Pero tales experiencias hacen reflexionar. ¿Cómo actuar al empezar a resbalar el automóvil conduciendo por calles mojadas? ¿Qué hay que hacer si de repente un niño está en la calzada?
Las personas que saben manejar de forma segura su vehículo y con capacidad de reconocer y evaluar a tiempo situaciones peligrosas, pueden contribuir significativamente a que no se produce un accidente. Para tener más seguridad ante situaciones peligrosas conviene entrenarse a tiempo, con el vehículo propio en situaciones reales.
De los entrenamientos para mejorar la seguridad vial todos obtienen beneficios:
-conductores jóvenes con práctica de conducción de uno a dos años,
-conductores avanzados.
-conductores expertos y conductores frecuentes
-conductores que cambian sus coches de ocasion por un modelo con técnica más avanzada
-conductores de la tercera edad, que quieren conocer nuevas técnicas de seguridad
Supervisados por expertos, los participantes por un lado aprenden a reconocer fuentes de peligros y por el otro sus propios límites en lo que al dominio del coche se refiere. Esto llevar a intentar evitar conscientemente peligros o si esto ya no es posible y la situación peligrosa ya se presentó, la mejor forma de reaccionar ante la misma. Para conseguir esto, se está practicando y entrenando intensivamente las mejores técnicas de frenar y esquivar. Punto central de cada entrenamiento es la práctica activa de un estilo seguro de conducción.

Cada uno quiere ahorrar carburante, pero la gran minoría no quiere prescindir del coche. Ya hay muchos entrenadores ecológicos que transmiten consejos prácticos y sugerencias para una forma de conducir más económica. Entre otros se aprende como ahorrar hasta un 25 por ciento de carburante tomando en consideración número de revoluciones bajos, presión de neumáticos correcta, eliminación de lastre etc.
Temas de tales cursillos son:
Cambio de marchas económico
Ritmo de conducción
Presión de neumáticos
Carga sensible del vehículo
Desconexión del motor
Factores psicológicos
Existen cursillos de 4 horas que también consideran aspectos de seguridad vial proporcionando teoría y prácticas en relación con el tema. Conduciendo en el tráfico regular, los participantes aprenden técnicas de conducción económica, respetuosa con el medio ambiente y segura. Informaciones dan las autoescuelas.

Igual que como conductor de coche, de moto o como ciclista, mediante transportes públicos o a pie: la generación de la edad 50+ es móvil.
Al mismo tiempo, en la mayoría de las personas mayores crece la conciencia de sus límites personales. Mientras a algunos el hecho de conducir en la oscuridad plantea un problema cada vez más grande, a otros los crecientes flujos de tráfico son una carga.
Después de una cierta edad, cada persona experimenta cambios en su salud y su rendimiento. Primeros signos son una disminución de visión o movimiento restringido y la capacidad de concentrarse. Aunque a menudo no notado durante mucho tiempo, afectan a la propia movilidad: reducen un reconocimiento rápido y la correspondiente acción o dan lugar a malinterpretaciones de la situación vial. Muchas personas mayores son muy consientes de sus límites propios: experimentar su visión disminuida, su capacidad auditiva reducida o sus reacciones lentas como factor de inseguridad. Tales restricciones a menudo son compensadas por mayor prudencia y una conducción defensiva y más lenta. Muchas personas mayores también evitan conducir por la noche o en caso de malas condiciones meteorológicas.
Pero tal proceso de toma de decisiones requiere que los afectados perciben sus deficiencias relacionadas con una enfermedad o la edad, que evalúan de forma realista su propia capacidad de conducción y aceptan alternativas a la conducción.

Pensando en Inglaterra, entre los primeros pensamientos están: the Queen, teatime, tiempo lluvioso y la circulación por la izquierda. Precisamente la circulación por la izquierda puede ser un argumento para no arriesgarse de viajar a Inglaterra conduciendo el coche propio. ¿En qué hay que fijarse pues para que todo resulte bien?
En los primeros metros y nada más pasar por la salida del puerto en Dover ya espera la primera especialidad al conductor del continente todavía sin experiencia al respecto: la circulación giratoria, la rotonda pues que aquí se llama “Roundabout”, que ofrece el primer desafío. Pero no hay por qué asustarse, es como en casa, solo a la inversa. Pero también aquí las normas de circulación británicas ofrecen menudas diferencias. Queda claro, que vehículos que vienen de la derecha ahora tienen preferencia. Sin embargo, muchas rotondas tienen dos o tres carriles. Quien circula en el carril más afuera, tiene que salir en la próxima salida. Pero también quien circula dentro, puede salir cuando quiere. Hay que prestar mucha atención aquí. Hay rotondas que prácticamente desembocan en la próxima. Estas “Roundabouts” dobles requieren atención especial de los conductores. Dentro de una urbanización a menudo se encuentra una pequeña marcación de punto en medio de un cruce. Hay que prestar atención especial ya que con esto el cruce se convierte en circulación giratoria y quien viene de la derecha tiene preferencia.
Mucha atención hay que prestar al doblar y entrar; memorizando constantemente: izquierda, izquierda, izquierda. Precisamente el ciudadano europeo sin experiencia se encuentra en el carril equivocado después de girar. En caso de mucho tráfico, este absorbe a uno. Por la noche y con las calles vacías uno se da cuenta demasiado tarde cuando se halla en el carril equivocado. Mucha concentración es requerida.
Sin embargo según las estadísticas británicas no hay accidentes acrecentados causados por conductores procedentes del continente.
Por lo demás se debe mencionar que el conductor inglés lo entiende como obligación primordial parar ante un paso de peatones nada más ver a una persona.

Ya no resulta nada extraño ver personas con sus bicicletas circulando por los pueblos y ciudades, aunque en la estación invernal hay días que solo se lanzan a la calle los que consideran la bicicleta como aparato de deporte y que no quieren perderse ni un día de entrenamiento.
Llegando la primavera llega la estación de las bicicletas. La bici es tanto medio de locomoción como aparato de deporte y entretenimiento y ya no se puede imaginar las calles sin bicicletas. Pero igual si usándola para ir de compras al supermercado cercano o para ir de excursión el fin de semana, siempre es recomendable ponerse el casco.
La bicicleta se está convirtiendo en un medio de locomoción para casi todas las edades. Proporciona más movilidad de una manera fácil, tanto para realizar una excursión en familia o ir al trabajo, al colegio o para visitar amigos.
Sobre todo circulando dentro del núcleo urbano muchos usuarios de la vía pública prefieren ya ir en bici. Para trayectos cortos resulta ser la alternativa más rápida y más económica.
Además, andar en bicicleta regularmente forma parte de un buen entrenamiento de fitness, ya que mantiene la movilidad, estabiliza el sistema cardiovascular, ayuda a bajar la tensión sanguínea y el nivel de colesterol en la sangre, apoya el desarrollo muscular y hace desaparecer michelínes. Falta por mencionar que pedaleando fuerte después de un día agotador aclara la cabeza.